Translate

martes, 10 de marzo de 2015

El Caballero Negro ¿Satélite, OVNI o chatarra espacial?




Antes de comenzar con esta inquietante historia, hemos de tener claro el por qué de su nombre: "El Caballero Negro". 

El término proviene de la época medieval, cuando se denominaban así a los caballeros que actuaban sin que el resto tuviera muy clara el tipo de alianza o los intereses que los guiaban. Al igual que no se sabía a quién rendían cuentas, ni para qué eran mandados o utilizados.

Teniendo el término claro, podemos comenzar con la inquietante historia del "Caballero Negro". 


Todo empieza con el descubrimiento que hace el no menos inquietante Nikola Tesla, conocido científico y no menos polémico. Quien en mitad de una investigación que estaba realizando en Colorado Springs con alta tensión y mediciones del campo eléctrico en 1899, durante sus experimentos captó unas extrañas señales de radio que provenían del espacio. Afirmaba que se trataba de una señal que por ser demasiado periódica y regular, era imposible que se tratase de algo de origen natural.

Tesla anunció su descubrimiento públicamente y afirmó que pensaba que se trataba de un intento de comunicación de una raza extraterrestre. En un principio aseguró que su origen era Mate, pero tras unas largas investigaciones afirmó que la órbita de la que provenía era diferente, así que debía de ser de algún lugar dentro de la órbita de la Tierra.

Este hecho quedó así, cayendo dentro de la leyenda-mito de las afirmaciones que el controvertido científico realizó a lo largo de su vida. Pero en 1920, un grupo de investigadores de radio aficionados captaron la misma señal. Esta vez, con el apoyo de científicos noruegos corroboraron la veracidad del descubrimiento, comprobando como con transmisiones de onda corta, lograban recibir ecos segundos después de transmitir.

Pero de nuevo la historia quedó en un hecho al que nadie prestó la debida atención, pasando al olvido hasta la década de los ´50, concretamente en 1954, cuando los periódicos más importantes de EEUU habían hallado dos satélites orbitando la Tierra. Los diarios afirmaban que habían sido la Fuerza Aérea de los EEUU quien había detectado y confirmado por primera vez al "Caballero Negro".

En este momento hemos de tener en cuenta que estamos hablando de 1954, cuando aun ninguna nación del mundo había lanzado al espacio ningún satélite. Recordemos que el primero fue el Sputnik, que se lanzó a finales del 57.

Ya en 1960, tanto los EEUU como la Unión Soviética tenían satélites en órbita, pero el 11 de febrero de ese mismo año, saltaron de nuevo todas las alarmas, esta vez en los periódicos de todo el mundo, ya que se había detectado un satélite que no había logrado ser identificado, orbitando alrededor de la Tierra.

Radares americanos diseñados para tal efecto, afirmaron que el satélite en cuestión se trataba de un objeto oscuro, con una forma y características que no habían sido diseñadas por ninguno de los dos países que hasta el momento habían puesto en órbita satélites. Concretamente, la órbita que describía era casi perfecta alrededor del Polo Norte, que medía aproximadamente 10 metros de diámetro con un peso de varias toneladas, y lo más importante, que completaba una vuelta a nuestro planeta cada 104.5 minutos exactamente.

Cuando Gordon Cooper fue lanzado al espacio, en la que fue su última órbita alrededor de la Tierra, afirmó que frente a su cápsula pudo ver un objeto verde brillante que se dirigía hacia él. Este hecho fue presenciado por la totalidad de los presentes en la sala de control de misiones espaciales de la NASA en Australia, pero ante este hecho, la explicación que se dio es que los mecanismos de respiración del astronauta no funcionaron correctamente, lo que provocó que inhalase dióxido de carbono en exceso y le provocara alucinaciones.

En 1973, un investigador escocés, Duncan Lunan, ante la curiosidad que le despertaban estos hechos, retomó los datos que habían obtenido los científicos noruegos que afirmaron por primera vez la presencia de "El Caballero Negro", y la conclusión a la que llegó fue que el mensaje provenía de un objeto en el punto de Lagrange L5, y contenía una invitación de los habitantes de un planeta del sistema estelar Epsilon Boötis

Según Dunkan Lunan, el mensaje decía:

"Comience aquí. Nuestra casa se encuentra en Epsilon Boötis, que es una estrella doble. Vivimos en el sexto planeta de siete, del mayor de los dos soles. El sexto planeta tiene una luna. Nuestro cuarto planeta tiene tres. Nuestro primer y tercer planetas, una cada uno. La sonda se encuentra en la posición de Arcturo, según nuestros mapas."

Pero si hasta el momento había aun quien no se creía lo que muchos científicos ya habían afirmado, la prueba definitiva fue en 1998, cuando el Endeavour hizo su primer vuelo a la Estación Espacial Internacional. Los astronautas que se encontraban aa bordo del transbordador, tomaron múltiples fotografías de aquel objeto extraño que desde hacía cientos de años se venía afirmando que estaba allí.

Aquellas fotos pronto desaparecieron, nadie volvió a verlas, pero un tiempo después alguien logró sacarlas de nuevo a la luz pública. En aquellas fotos tomadas por los astronautas se observa con suma claridad aquel extraño objeto que nos vigila desde el espacio.

Las voces oficiales afirman que se trata de simple basura espacial, pero lo que las fotografías muestran no parece ser restos desechados de ninguna misión anterior, menos aun sabiendo desde cuando tenemos conocimiento de que está ahí.

Las voces más afines a este objeto afirman que "El Caballero Negro" está allí desde hace más de 13.000 años, contemplando nuestro desarrollo, nuestro avance o no, nuestra vida. Es posible que nunca sepamos realmente qué objeto es, o la finalidad que persigue, es por ello por lo que su nombre "El Caballero Negro" es más que merecido...